REGRESAR AL BLOG

¿Para qué leer?

Cuando mi abuela era niña, la imprenta era el invento tecnológico más avanzado del momento. Para una niña de la sierra de Quila, tener acceso a un libro ilustrado de las Mil y una noches causaba el mismo entusiasmo que la primera transmisión de Facebook live. Gracias al telégrafo, mi otra abuela podía estar comunicada con sus hijos que vivían en el norte (que hace 50 años eran más lejanas que hoy en términos de comunicación). Cuando llegaba un sobre, su cara se iluminaba como si estuvieran presentes: “Día feliz. Esperamos bebé. Abrazos”.

Hoy, las tecnologías de la información y la comunicación son parte de la vida cotidiana, la escuela, el supermercado, los deportes, el entretenimiento, no se conciben sin la presencia de pantallas conectadas a la web. Sin embargo, creer que la formación de un niño se satisface enseñándole sólo el lenguaje de la programación, sería un tremendo error.

Esto es así porque las TIC’s se desarrollaron (como en los tiempos de mis abuelas) para acercarnos a las personas, para conocer otras formas del pensamiento y la acción humana, no para sustituir nuestra humanidad, y no hay (hasta hoy que yo esté enterada) una forma de reemplazar el lenguaje en el proceso de la comunicación, piensen en el científico Stephen Hawking, de no haber encontrado una forma de hablar, sus grandes ideas hubieran quedado envasadas en su mente.

Las palabras nos ayudan a nombrar las cosas del mundo y, por ende, darle existencia. Dado que nuestro ser se funda en el lenguaje, nuestro pensamiento, antes que nada, esta construido gracias a la lengua. Entonces, ¿para qué leer? Este complejo proceso de atribución de significado y sentido del mundo a través del lenguaje, sólo puede ser comprendido y explicado a través del lenguaje mismo (como hago ahora en este texto), cuando las habilidades de lectura son deficientes, no logramos conectar con ese proceso de construcción común a todos los hablantes y lo más importante, no nos educamos para ser humanos. En este sentido, como dice Isabel Solé “la lectura no es una técnica que se aplica a los textos, es unacapacidad que se reconstruye”, la capacidad lectora se reta constantemente, así como constantemente cuestionamos nuestros actos y pensamientos a lo largo de la vida.

Para cerrar, no leemos para “comprender los textos”, leer es un ejercicio de formación continua, leemos para comprendernos. No se trata de aprender a descifrar signos sino de aprender a dotarlos de sentido y comunicar nuestros pensamientos, educar a nuestros niños en la lectura y no educarlos para leer significa formarlos como seres humanos, permitirles que, como mis abuelas, se maravillen ante la riqueza de sentido y significado que entraña el lenguaje.

Suscríbete a nuestro boletín

Recibe en tu correo la información que se genera en nuestra comunidad

Contáctanos para conocer más sobre el proyecto

SÍGUENOS / MENSAJÉANOS